lunes, 16 de octubre de 2017

¿A alguno de ustedes le enseñaron evolución en el colegio? A mí no


Hace unos días me encontré con esta publicación de Facebook y me dio que pensar. O me recordó, más bien, algo sobre lo que ya había reflexionado.

Empiezo hablando de la asignatura de Física y Química de la etapa de ESO. Según el BOE del 3 de enero de 2015, referido a la LOMCE (Ley orgánica para la mejora de la calidad educativa), entre los contenidos de 2º y 3º nos encontramos con lo siguiente:

"Formulación y nomenclatura de compuestos binarios siguiendo las normas IUPAC".

Así que aquí tengo a la muchachada aprendiendo que si el hierro tiene como símbolo Fe y valencias dos y tres, o que el yodo, con ye, es I, con i latina, y 1, 3, 5, y 7. Para que pronto sepan cómo se formulan los hidruros y demás.

No creáis que semejante desbarrada es algo nuevo, qué va. Yo, que estudié la EGB, ya tuve que enfrentarme al listado de símbolos y valencias y a los anhídridos (que han pasado a la historia) en épocas vitales tan tempranas. Lo odiaba. Y ahora que lo veo desde el otro lado de la barrera, como docente, me doy cuenta de que con esto se consigue, fundamentalmente, cercenar alguna posible vocación en el campo de la química. Sin la más mínima duda, y creo que no es necesario entretenerme en explicarlo.

Se puede enseñar química, y muy bien, en la etapa de enseñanza obligatoria, a quien no conoce los fundamentos de la formulación y la nomenclatura. Sin ellos se puede entender perfectamente que la fórmula del ácido sulfúrico, H2SO4, representa una molécula formada por dos átomos de hidrógeno, uno de azufre y cuatro de oxígeno. Se puede entender el proceso de Haber para sintetizar amoniaco y la estequiometría de esta y de otras reacciones químicas. Y a lo mejor, solo a lo mejor, prescindiendo de la unidad de formulación y nomenclatura ganamos para la ciencia un puñado de químicas y químicos (por cierto, químicos son personas, no peligrosas sustancias artificiales). Porque estamos hablando, no lo olvidemos, de 2º y 3º de ESO, con unos contenidos dirigidos a todos.

Volvamos a lo de la evolución. En el currículo de Biología y Geología aparece por primera vez en 4º de ESO, lo que significa que una parte muy grande de la población nunca va a recibir ni la más mínima noción sobre el tema. Porque, para quien no lo sepa, así como en tercero de ESO todo el mundo cursa la asignatura de Física y Química, en cuarto hay que optar por un itinerario, y solo quienes lo hacen por el itinerario científico estudian la asignatura de Biología y Geología. Así que quien, pongamos por caso, se dirige al itinerario humanístico y termina ejerciendo como periodista, puede llegar a publicar desbarradas como estas:





La evolución biológica no es meramente un asunto "para los de ciencias". Es mucho más que eso. Tiene que ver con la percepción que el ser humano tiene de sí mismo. Somos seres vivos, somos una especie más del inmenso árbol de la vida, y conocer nuestro lugar en el inmenso ramaje del árbol y las relaciones de parentesco que nos unen al resto de las especies debería formar parte de los conocimientos mínimos que los ciudadanos llevaran en su mochila intelectual al abandonar la enseñanza obligatoria. Incluso, si un día se llegara a enseñar Filosofía en la ESO (podéis decir que soy un soñador pero no soy el único, que diría Lenon), habría que hacer referencia a la evolución biológica. Como cuestión filosófica, sí. Por ejemplo, para que gente como Juan Manuel de Prada no intoxique a mentes poco informadas; no os perdáis este estupendo análisis de Aberron de uno de sus artículos.

No he querido fijarme más que en estos dos ejemplos, formulación y nomenclatura de sustancias inorgánicas y evolución biológica, para constatar que valdría la pena hacer una buena revisión de los currículos de ciencias en la ESO. Porque es probable que haya otros casos de "inconveniencias". En el área de la ciencia y en el resto, por supuesto. Seguro que otros colegas de profesión tienen sus aportes que hacer. Bienvenidos sean.

viernes, 29 de septiembre de 2017

La presentación de Blue Planet II

Blue Planet (Planeta Azul) es una estupenda serie documental de la BBC sobre la vida marina, estrenada en 1991, y presentada por el gran David Attenborough. En Documanía podéis ver todos los capítulos.

Una buena noticia para todos los amantes de la Divulgación con mayúsculas: la cadena británica anuncia la segunda parte de la serie, con el mismo narrador y con música de Hans Zimmer y Radiohead. Una de las claves de la producción consiste en mostrar el efecto de la actividad humana en los ecosistemas marinos. Gente, ¡hay que verla!

Y para ir abriendo boca, la BBC nos deja este vídeo presentación:


martes, 26 de septiembre de 2017

Una niña de ocho años, coautora de una publicación científica entomológica

Sophia Spencer y Morgan D. Jackson
 Sophia Spencer y Morgan D. Jackson, los autores del artículo

A Sophia Spencer, una niña de ocho años, le encantan los bichos, lo que la convierte automáticamente en una friki, con lo que eso comporta: el cachondeo de toda la clase. Hasta que su madre se hartó y pidió ayuda a la Sociedad Entomológica de Canadá:

"En la escuela se burlan de ella porque suele llevar un insecto como mascota en el hombro [...] Me encantaría que un entomólogo profesional hablara con ella por teléfono para animarla en su vocación y explicarle cómo hacer de su amor por los insectos su profesión. Se lo agradecería mucho".

Los de la Sociedad compartieron la carta en Twitter y crearon el hastag #BugsR4Girls (Los bichos son para las chicas) para que los entomólogos que quisieran se pusieran en contacto con ella:

El tweet se hizo viral y dio pie a la publicación de un artículo que analiza la respuesta al tweet y cómo contribuyó a la comunicación científica. Sophia recibió 135 mensajes directos, la mayoría de ellos de mujeres. En el artículo se destaca, además, la acertada elección del hastag. Sophia escribió parte del paper:

"Cuando mi madre me enseñó las respuestas me puse muy contenta. Me encantó ver que mucha gente me apoya y saber que mucha gente estudia bichos. Supe que yo también podría hacerlo, y he decidido que es lo que voy a hacer; posiblemente me dedique a estudiar saltamontes. Además alguien me ha enviado un microscopio y cuando lo llevo al colegio mis compañeros me traen bichos y dicen: ¡Sophia, hemos encontrado un insecto!"

El apoyo de los entomólogos ha conseguido, al menos, que Sophia vaya más a gusto a sus clases, y seguro que seguirá interesada en el mundo de los insectos. Y quién sabe, quizá termine dedicándose a ello...

El artículo:
Engaging for a Good Cause: Sophia's Story and Why #BugsR4Girls
Morgan D. Jackson  Sophia Spencer
Annals of the Entomological Society of America, Volume 110, Issue 5, 1 September 2017, Pages 439–448

(Vía ZME Science)

martes, 19 de septiembre de 2017

Estamos empapados de microorganismos: aprovechémoslo


En esta charla TED de diez minutos, la microbióloga Anne Madden comienza sorprendiéndonos con la enorme cantidad de microorganismos que viven en nosotros pero después nos tranquiliza. Este es un planeta en el que el mayor porcentaje de biomasa es microbiano, y ese mundo invisible se nos muestra plagado de posibilidades. ¡Aprovechémoslas!

jueves, 14 de septiembre de 2017

Cosillas WTF en libros de texto de ciencias, tercera parte

Continuamos señalando algunas cosillas WTF que he encontrado en libros de texto (o que he visto por las redes, además).

El primero va de matemáticas, que deben ser tan complicadas que requieren de la ayuda de la música (recuerdo de que crío recitábamos las tablas de multiplicar al ritmo de una musiquilla de poca calidad...)


Seguimos con matemáticas, ahora de un nivel más alto. No comento:


El siguiente texto no es del todo científico (o sí, pues es de ciencias sociales), pero no me resisto a ponerlo: educando en la xenofobia, casi na. ¿De dónde se habrán sacado que la gran mayoría de inmigrantes no cotizan?


Cambiamos al mundo de la química. Básica, eso sí, pero en este texto no tienen claro la diferencia entre sistema material (formado por materia) y sustancia (un tipo concreto de materia):


Vamos, que donde dice sustancia debería decir sistema material. Los sistemas materiales pueden ser una mezcla (que a su vez será homogénea o heterogénea) o pueden estar formados por una única sustancia (lo de sustancia pura no deja de ser redundante). Otro error. Y el tercero: las sustancias "puras" no pueden incluirse en el grupo de las mezclas, evidentemente. Este error, que arriba está en la parte inferior derecha, se repite unas páginas más adelante:



Para ir terminando, un par de errores en un texto de física de 4º de ESO. El primero:


La tercera ley de Newton, el principio de acción y reacción, a hacer puñetas. El aerodeslizador no se eleva porque el chorro del aire golpee en la superficie (aquí las fuerzas son entre el chorro de aire y el agua), sino porque el aire, empujado hacia abajo por el vehículo empuja a este a su vez hacia arriba. Un error de novatos.

El otro:


Un ejercicio típico es calcular el agua que alcanzaría una columna de agua en un barómetro similar al de Torricelli en el que hemos sustituido el mercurio por este líquido. El resultado es de 10,33 m. Es imposible que una bomba, por potente que sea, pueda bombear agua a 15 metros. En la Luna, sin atmósfera, una bomba (o una pajita de refresco), es un artefacto inútil.

Y me vais a permitir que termine con autobombo. Algunos libros de texto son tan maravillosos que utilizan un fragmento de mi querido Ciencia para Nicolás para introducir una unidad. No sé si contendrán algún error (ojo, que todos nos equivocamos, y yo lo hago en cantidades industriales), pero se trata, sin duda, de una elección perfecta:


¿Os ha gustado? Aquí están los enlaces a la primera y a la segunda parte:

Cosillas WTF en libros de texto de ciencias, primera parte
Cosillas WTF en libros de texto de ciencias, segunda parte

lunes, 28 de agosto de 2017

Un libro que hay que Abrir en caso de apocalipsis

Abrir en caso de apocalipsis

(Es de 2015 pero en mi caso es una de esas lecturas que han ido quedando olvidadas y, oye, ahora que lo he leído, como me ha encantado, os cuento de qué va).

Lewis Dartnell se pone en el caso hipotético de que una catástrofe ha aniquilado a casi toda la humanidad. Los supervivientes, escasos, no disponen, como es obvio, ni del conocimiento ni de los recursos para conseguir el nivel de desarrollo científico-tecnológico actual, así que les entrega este libro como un apoyo imprescindible para no tener que empezar de cero, desde un nuevo paleolítico.

Por supuesto, tras el desastre se puede aprovechar la información contenida en los libros (internet estaría muerto, claro) que hayan sobrevivido, pero aun así, Dartnell señala:

"La más absurda de las pesadillas sería la de  una sociedad postapocalíptica que descubre unos cuantos libros amarillentos y quebradizos, y, creyendo que contienen la sabiduría científica de los antiguos, trata de aplicar la homeopatía para frenar una plaga o la astrología para prever las cosechas".

Así que se pone manos a la obra y, sugiriendo aprovechar aquello de lo que se dispone (como plásticos y metales en las ciudades devastadas) y recomendando olvidar lo que ya no hay (petróleo fácilmente disponible) da algunas pautas para llegar a un desarrollo aceptable en agricultura, vestido, industria química, construcción, medicina, energía, transporte, comunicación, medida del tiempo y localización en la superficie terrestre.

El último capítulo es, a mi entender, el mayor acierto del libro: muestra en unas pinceladas en qué consiste el método científico, el mayor de los inventos de la humanidad.

Y como soy un tiquismiquis que no me puedo callar ante el error (y asumiendo que yo soy un experto en cometerlos, me voy a permitir señalar el que hay en este fragmento en que el autor nos da la receta del barómetro de mercurio, el de Torricelli:

"Dicho barómetro puede construirse utilizando cualquier tubo de vidrio, y la elegancia de tal sistema consiste en que resulta naturalmente independiente del diámetro del tubo empleado (con tal de que este sea constante a lo largo de toda su longitud)".

Pues no, no es imprescindible que el diámetro sea constante en toda la longitud del tubo. La presión del mercurio, que equilibra la atmosférica, depende de la altura que alcanza y en nada influye la forma del tubo, y al principio fundamental de la hidrostática me remito.

En fin, esperemos que no sea necesario aplicar los estupendos consejos de este libro, que no solo hay que abrir en caso de apocalipsis sino que os aconsejo que leáis si queréis saber un montón de cosas básicas sobre el mundo que nos rodea y sobre la historia de los avances científicos y tecnológicos. Una delicia.

jueves, 17 de agosto de 2017

El desarrollo larvario de la abeja en un minuto

Los 21 días del desarrollo larvario de la abeja, condensados en un minuto:

Birth of a Bee from Anand Varma on Vimeo.

(No es reciente, pero lo acabo de encontrar y me ha parecido que os iba a gustar...)

jueves, 3 de agosto de 2017

Universo, ¿podemos hacer algo para detener el calentamiento global?

calentamiento global

- Universo, ¿podemos hacer algo para detener el calentamiento global?
- ¿No hemos hablado antes de esto?
- Creo que no.
- Disculpa, tienes razón. Estaba confundiendo esta conversación con la que tuve hace unos cientos de millones de años con un chaval de Venus.

(Según la Wikipedia, la temperatura media de Venus, cuya atmósfera tiene un 96 % de dióxido de carbono, es de 464 ºC).

Fuente: oppressive-silence